De Vínculos y Nacimientos: Explorando los Tipos de Parto y su Impacto Emocional en Madre e Hijo
¿De qué manera los distintos tipos de parto pueden influir en la relación madre-hijo en los primeros momentos de vida?
Cada madre vive el nacimiento de cada uno de sus hijos de manera distinta, según sus experiencias previas y presentes, y el recuerdo de ese acontecimiento la acompañará por el resto de su vida.
- Parto pretérmino: antes de la 37 semana de gestación.
- Parto a término: entre la 37 y 42 semanas.
- Parto postérmino: posterior a la semana 42.
- Cefálica: se da en un 96% de los casos.
- Podálica: su frecuencia es tan solo de un 3%
- Simple: gestación única.
- Múltiple: cuando hay dos o más fetos.
- Parto espontáneo: aquel que se desencadena sin intervención externo.
- Parto inducido: aquel provocado a través de medicación exógena
- Parto eutócico: Parto normal, aquel que se inicia y finaliza de manera espontánea, en presentación cefálica flexionada (posición de vértice), sin complicaciones.
- Parto distócico: parto complicado, aquel que necesita de maniobras o intervenciones quirúrgicas para la finalización del mismo.
En el parto natural, el bebé
nace cruzando por la vagina de la madre, con la asistencia de poca o ninguna
tecnología y sin la ayuda de fármacos. En la mayoría de los centros
asistenciales el parto vaginal ocurre en una posición ginecológica, con la
gestante en posición decúbito dorsal, es decir, acostada sobre su espalda y sus
pies sostenidos a la altura de los glúteos con el objetivo de favorecer la
comodidad del personal médico. Idealmente, el entorno de la madre en el momento
del parto debería ser de tranquilidad, sin prisas, intimidad y confianza: luz
suave, pocas personas y pertenecientes a su entorno íntimo, una posición cómoda
elegida por ella, tal vez música o flores o aromas si a ella le gustan. También
existe el parto en agua caliente, en el propio hogar, en hospitales o en
centros privados.
Parto vaginal instrumental.
Se
basa en la aplicación de un instrumento (fórceps, espátulas o ventosa) sobre la
cabeza del feto para ayudar a la rotación de la cabeza como para abreviar el
parto, ya sea por indicación materna, riesgo fetal o por una progresión
inadecuada del parto.
La
ventosa es un instrumento que permite la flexión de la cabeza y la tracción.
No
se puede aplicar en partos prematuros de menos de 34-36 semanas. En estos casos
se prefiere el uso de fórceps. Para poder aplicar un instrumento es
imprescindible que la anestesia funcione correctamente, que la madre esté en
dilatación completa y que la cabeza del feto haya descendido por el canal del
parto vaginal. No se puede aplicar un instrumento si la presentación del feto
es de frente o de cara o si hay evidencia de desproporción pelvi-fetal. En
estos casos, o en los casos en que no se produce el parto a pesar de la
aplicación correcta del instrumento, se indicará una cesárea.




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